viernes, 7 de enero de 2011

la gordura alrededor,los años encima y los pies sobre la tierra

Nada nos aleja más de la raza humana que la edad y los kilos de más.
Pero el cine puede salvarnos unas horas.
Eso me sucedió ayer por la tarde.
Lástima ,que no se el nombre de la peli,pero me hizo sentir feliz por unos instantes.

Gracias a Dios por el cine.

Hace muchos años cuando era más nueva y la carne tenía forma y sostén, existíamos los humanos y los androides.
Fanática de Blade Runner ,me henchía el alma el romance de Harrison Ford y la humanoide muñecoide con tres recuerdos falsos insertados en la fábrica de origen.

La existencia de los viejos y los gordos y de lo más espeluznante ambas características en un solo combo, por más que lo veía a menudo, lo adivinaba ajeno.
Mi mutación fue involuntaria y verdadera y de golpe me anoticié de que ya nunca surtiría efecto la esperanza dulce de seducir a alguien.
Hasta ayer ,en donde Hugh Grand se enamoraba de una gordita.
La gordita le contaba a Hugh, que su novio la había dejado por sus piernas de tronco.
(me hubiese gustado que hablara de las panzas descomunales, de la ausencia manifiesta de la cintura).
Mientras él la miraba con esos ojos….

Y la voz de mi amor cacareando que todas son mentiras hechas en Hollywood ,parte del imperio del mal, para que las gordas compremos y traguemos, películas y big mac grasientos.

Rato después Emma Thompson era víctima de la infidelidad del marido a manos de una chica flaca ,joven y sofisticada y el espectador se daba cuenta cabalmente que Emma era más interesante, simpática , encantadora que la chica, a pesar de los años .

Un amigo tecleaba entonces agudo,que todo lo que acontecía era Hollywood engañándonos con que la felicidad existe.
En fin.
Después el mismo “glorioso” amigo ,comentaba la extraña adhesión de las mujeres a películas algo violentas e hiperfemeninas como kill bill.
¿extraña adhesión?


Pasaron una hora y 2 7874 calorías engullidas
Suspiros ,suspiros,suspiros.

Y de nuevo a salir a matar o a morir a la amarga vida real,la gordura alrededor , los años encima y los pies sobre la tierra.

sábado, 18 de diciembre de 2010

verano


el verano pasado a la misma hora cuando me sentaba a charlar con una señora ,empezaba un viaje abismal .
Ya lo había contado entonces.
Ella empezaba una oración acerca de determinado tema y alguna palabra le parecía evocadora y abría un zoom sobre ella,y una mata de detalles ,más tupida ,más espesa anticipaba la abundancia .
Y así seguía por largo tiempo.
era un ejercicio de atención y de sorpresa.
Y siempre llegaba a la conclusión de una novedosa filósofa contemporánea ,cuyo nombre ignoro, que asegura que no hay dos hechos lo suficientemente aislados como para ser salvados de la unión en un relato.

Este año hemos evolucionado.
Su cerebro tal vez se esté degradando ,el mío o el de ambas.
De funcionamiento de dibujo asistido ,es hoy por hoy una maldita máquina mecánica,que por una frase lanza una manito de metal de tres dedos a la pesca de algo .
Siempre cae pesada y segura sobre lo deseado pero al levantarse pierde la fuerza y los tres dedos acarician el objetivo y no atrapan nada.
Lo malo es que esta máquina engancha sin querer una incoherencia peluda que sale presurosa en tu busca.
La primer actitud lúdica e inconsciente es comenzar por la mitad, la película empezada.
Mi cerebro se fuerza a encontar lo más rápido posible la ubicación temporal,geográfica, la filiación,la conexión entre ellos ,la resolución del escenario.
Acabado esto,que cuesta unos instantes de atención,corro unos pasos para alcanzarla (a dios gracias es maximalista lo que la hace lenta) y cuando creo que la tengo...me lanza un viraje
de indeterminado números de grados.
Cambia todo,gira el caleidoscopio.
Mi cerebro sufre,inicia de nuevo la busqueda y es nuevamente defraudado.
Siento que corro tras de una rata ,un chancho enjabonado.
Y si bien solo han pasado por mi cuerpo unos litros de mate y llevo horas en la reposera termino fatigada.
Así está transcurriendo mi verano .
Debe ser esa loca costumbre de veranear donde no se debe.

viernes, 3 de diciembre de 2010

malos dias


El jardinero es un manyín.
más que humano ,
más que duende de las hojas.


Para ser un manyín
es condición necesaria:
ser humano
lo de las plantas es una excusa.
Este manyín lo prueba.
Antes trabajaba en YPF
después dicen que se fue a Venezuela
que tuvo varias mujeres
que tiene algunos hijos,
que mantiene una secreta relación,
que se escucha como susurro desde el piso de arriba,
pero siempre,
siempre ,
siempre
fue y será un manyín.
Mantiene su estado a rajatabla.
Tiene el cuerpito
que le sirve para hacerse de unos mangos
con las plantas ,con el petroleo,con lo que sea,
para ir a invertirlo en vino berrreta,
(tiene que ser muy berreta,esto es importante)
pero no en el domicilio ,
tiene que ser
como condición
ineludible
en algún bar de barrio bajo.
Para empezar a tomar,
irse desenrrollando,
desarrollando,
ponerse a punto
para ponerse en curda,
empezar a hablar,a provocar,
y que otro en las mismas condiciones lo faje
si es que puede,
dado que ninguno de los dos se mantiene muy en pie
después a dormirse mansamente,
a la mañana ,del otro día, que siempre viene
sin recordar ningun episodio,
se va a cortar yuyos,enderezar tallos,podar rosales,
lo que sea , para volver al bar
(habitué de Los Pitufos ,la Cafiaspirina y del bar del Sanjuaniño)
si tomara en exceso,
otra bebida,
en su casa,
o lo que sea en donde sea,
sería un borracho,
pero este esmero,
esta dedicación,
esta vocación,
este desempeño ,
esta lealtad,
lo convierten en un MANYÏN,
Y no es poco.